"ANÉCDOTA DE QUEVEDO"
Se cuenta que don Francisco de Quevedo, cierta noche, fue llamado desde lo alto de una ventana mientras caminaba por la calle, por una hermosa dama ocultamente acompañada de unos amigos bromistas.Tan sugestiva se mostró la dama en su llamada, que Quevedo accedió a subirse a un cubo tirado por poleas, que los aparentes "criados" de la señora comenzaron a izar.Mas al llegar a la mitad de ascenso, le dejaron colgado y empezaron a burlarse de él, y a animar a los atónitos transeúntes a hacer lo mismo.El alboroto que se organizó acabó por llamar la atención de una ronda nocturna, que tras acercarse y dispersar a los alborotadores, levantó la vista a la fachada y, encarándose con el cubo y su desgraciado ocupante, llamó:- ¿Quién vive? ¿Quién está ahí? Y Quevedo, sin perder ni por un momento el sentido del humor, se identificó con fingida tristeza:- Soy Quevedo, que ni sube, ni baja, ni está quedo.
...
Tomada de Asociación Nueva Acrópolis











0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada